- Elige muebles y elementos decorativos que te gusten, pero que también resulten funcionales. Esto te va a evitar muchos quebraderos de cabeza y más de un problema.
- Antes de empezar a decorar escoge el color de cada espacio, no es necesario que sepas el tono exacto, pero sí tener una referencia de los colores que vas a plasmar a cada estancia.
- Deshazte de todo aquello que no necesites, que no te guste o que no encaje con la decoración que tienes pensada.
- Si cuentas con objetos o elementos decorativos que no te gustan o no encajan en tu nueva decoración pero no quieres deshacerte de ellos porque cuentan con un valor sentimental o por el motivo que sea, asignale un lugar en el que los guardarás: en el baño, en la cocina, en la habitación… en la gaveta, en el mueble, en la estantería…
- Evita comprar objetos innecesarios, por muy comunes que sean. Compra siempre aquello que te sea útil y de lo que puedas hacer uso.

Los colores que prefiramos para decorar nuestro hogar dicen mucho de nosotros, pero además cada color puede dar sensaciones en el ambiente que lo modifiquen, por ejemplo más luminosidad, más amplitud o todo lo contrario.
Así que como siempre es difícil dar con el color que nos guste y además no modificar la casa sin quererlo, les paso una serie de once consejitos para seleccionar los colores respecto de las necesidades de la casa.
Para empezar optar por un solo color es algo muy común hoy por hoy, pero usándolo con distintas intensidades queda aún mucho mejor, sobre todo porque le da continuidad al ambiente, además de que si se trata de una habitación pequeña o con muchos objetos dará la sensación de mayor amplitud. Terminado el numeral número uno, espero que lo hayan comprendido y estén prontas para aplicarlo todas aquellas personas con casas pequeñas.



